lunes, 1 de diciembre de 2014

LANZARSE DE CABEZA O CONTINUAR LA CARRERA EN PRIMERA BASE. QUE ES MÁS RÁPIDO?

Últimamente hemos visto la proliferación del concepto: “Es más rápido continuar la carrera que lanzarse de cabeza en primera base.” Inclusive, recientemente, durante la Serie Mundial entre Kansas City y San Francisco escuchamos a conocidas voces, como la de Ozzie Guillen, defender esta teoría.

Es una realidad que gran cantidad de instructores, coaches y técnicos de todas las categorías también simpatizan con esta teoría. Muchos de estos anteriormente se oponían a esta práctica por el alto riesgo de lesión que existe al lanzarse de cabeza en primera. Hoy en día se argumenta que es peligroso y además inútil, debido que, según dicen, es más lento que continuar la carrera.

Esta posición obedece a un razonamiento intelectual que debe ser consecuencia de un análisis (que desconocemos). En defensa de esta teoría el estudio más relevante que hemos encontrado pertenece a ESPN en su programa Sport Science. Posteamos el video a continuación para su disfrute:

http://espn.go.com/video/clip?id=10766501


A pesar de la amplia divulgación y apoyo de esta teoría en el nivel técnico profesional, vemos como muchos jugadores parecieran tener, consciente o inconscientemente, una diferencia de opinión con instructores, coaches y técnicos, ya que, continúan lanzándose de cabeza en primera en un instintivo intento por llegar a salvo en jugadas apremiantes.

La “opinión” de los jugadores obedece únicamente a lo que su entrenado y experimentado instinto les dice. El jugador atiende a ese instinto que le dice cuándo debe lanzarse de cabeza para atrapar, de manera sorprendente, un batazo que parecía imposible de tomar. Ese apreciado y bien pagado instinto, es el mismo que le dice, que la única manera de llegar a salvo a primera, es lanzándose de cabeza.

A diferencia del ala que defiende la eficiencia de continuar la carrera sobre lanzarse de cabeza, los jugadores no tienen manera de explicar ni respaldar el por qué ellos creen, sienten o intuyen que en ciertas jugadas es más rápido lanzarse de cabeza. Un ejemplo de esto son las declaraciones de Brett Gardner luego del primer juego de la serie de campeonato de la liga americana en 2010, donde, en el octavo inning, con una llegada de cabeza en primera, se acreditó un infield hit que inició un rally de cinco carreras para darle vuelta al marcador:


A estas alturas tenemos un estudio científico realizado por el laboratorio deportivo de ESPN en su programa Sport Science a favor de continuar corriendo a través de la base y la presunción instintiva de los jugadores que creen es más rápido lanzarse de cabeza en primera.
Pero aún no hemos respondido la pregunta: ¿qué es más rápido? ¿Quién tiene razón?, ¿Cual teoría es correcta?

Confiando en nuestros propios instintos y convencidos por nuestros conocimientos técnicos, podemos afirmar que, con la ejecución de una técnica correcta, es más rápido lanzarse de cabeza que continuar la carrera a través de primera base.

Respaldamos nuestra posición en defensa de la teoría que dice que lanzarse de cabeza es más rápido con la siguiente exposición:

Lanzarse de cabeza, no consiste solo en el salto y el deslizamiento, como se pudiera pensar. La técnica correcta para lanzarse de cabeza inicia 2 pasos antes del salto.

Esos dos pasos de carrera son requeridos para bajar el centro de gravedad. Esto se logra inclinando el tronco hacia adelante realizando la transición desde su verticalidad hasta el plano horizontal, desequilibrando el cuerpo y aprovechando la gravedad para incrementar la velocidad en 0.8 m/s (aproximadamente) para el momento del salto.

Con la ejecución correcta del movimiento anterior, además de incrementar la velocidad, se optimiza empuje del salto para lograr la máxima extensión en el vuelo, seguir aprovechando la fuerza de gravedad y continuar ganando velocidad en el desplazamiento horizontal.

Desglosando un poco la técnica, se divide entonces en tres etapas:
  • Preparación del salto.
  • El vuelo.
  • Aterrizaje y deslizamiento.
Las dos primeras etapas son de aceleración y la tercera es de frenado.

Preparación del salto: en esta etapa se realiza la transición de la verticalidad del cuerpo al plano horizontal, bajando el centro de gravedad con la inclinación del tronco hacia adelante logrando desequilibrar el cuerpo y aprovechando la fuerza de gravedad para incrementar la longitud del paso y conseguir algo de velocidad extra.
La óptima ejecución de esta etapa se realiza en 2 pasos.

El vuelo: el desequilibrio conseguido por la inclinación en la etapa anterior logra potenciar la contracción concéntrica de los músculos involucrados en el empuje del último paso, preparando una enérgica explosión muscular que se traduce en un potente salto con una extensión total del cuerpo.
Apenas el pie despega del suelo, se proyecta el cuerpo hacia adelante, inicia el vuelo y la gravedad continúa su contribución positiva en la ecuación, la cual, a pesar de trabajar en una dirección distinta, el cuerpo genera una planeación que aumenta el desplazamiento horizontal e incrementa la velocidad en el sentido del empuje.

Con esta aclaratoria esperamos desmitificar la idea que se pierda velocidad desde el momento que el pie se despega del piso.

Aterrizaje y deslizamiento: Un aterrizaje óptimo se da al momento en que, tronco y muslos, hacen contacto con el suelo simultáneamente. Existe un contacto previo con las manos debido a la posición adquirida en el vuelo que retarda la caída de las extremidades inferiores.
La fricción generada por manos, tronco y piernas durante el deslizamiento, hemos calculado, genera una disminución de velocidad, despues de los primeros 0,55 m de deslizamiento, en un valor aproximado de -3 m/s por cada 0,9 m de deslizamiento, pudiendo incrementar, al aplicar fuerza con las manos hacia el piso aumentando la tasa de fricción.
La distancia máxima de deslizamiento óptimo, antes de tocar la base, es de 60 cm. De esta manera se aprovecha al máximo la velocidad adquirida en la caída de una manera segura y con baja probabilidad de lesión. Sin embargo, la ventaja adquirida por el salto no se pierde, sino, hasta después de 1,2 metros de deslizamiento.

Ahora veamos la demostración práctica y la comparación con una carrera continua a través de la base:

http://youtu.be/eluTcAfRTu4


Luego de esta detallada explicación esperamos haber contribuido en la desmitificación de la teoría que afirma, de manera generalizada, que es más lento lanzarse de cabeza que continuar la carrera.



ACLARATORIAS COMPLEMENTARIAS:

  • En el estudio realizado por Sport Science que muestra como lanzarse de cabeza es más lento cometieron dos errores, que consideramos involuntarios, pero claves y que alteraron los resultados. Estos dos errores son: 
    • No haber considerado la velocidad alcanzada al momento del salto. Para una correcta comparación, era necesario que ambas carreras contaran con la misma velocidad. 
    • El joven no aprovecha la energía potencial acumulada. Desperdicia la potente contracción muscular obtenida en el último paso al no empujar con fuerza (su técnica es defectuosa).
    • Este error se hace evidente en el momento que sobreponen las carreras. En el programa afirman que al momento que el pie despega el piso inicia una gran desaceleración, la cual está desproporcionada, ya que, la razón de esa pronunciada desaceleración es que, simplemente, no hay empuje (mucho menos explosión muscular).
  • Como mencionamos en las líneas iniciales Oswaldo Guillén, en la reciente Serie Mundial, declaró a favor de esta teoría e inclusive, fue un poco más lejos, realizando una comparación (desafortunada) donde afirmaba, que si lanzarse de cabeza fuese más rápido, veríamos a los atletas de pista lanzándose de cabeza en las olimpiadas en busca de records.
    • La primera razón por la cual no se lanzan de cabeza es: que en atletismo, a diferencia del béisbol, ni las extremidades, ni la cabeza cuentan a la hora de detener el cronómetro. Establecido en los Artículos 164 y 165 de la IAAF en sus numerales 2: “el tiempo se medirá hasta el momento en que cualquier parte del cuerpo (es decir el tronco, pero no la cabeza, el cuello, brazos, piernas, manos o pies) alcance el plano vertical del borde más próximo de la línea de llegada”. 
    • Con esta regulación, la ventaja aportada por manos y brazos extendidos al lanzarse de cabeza hasta la línea de llegada queda sin efecto.
    • Pueden ver en el siguiente photo-finish de una de las eliminatorias de las olimpiadas de Londres 2010, como la línea considerada para detener el tiempo está ubicada a nivel del tronco, a pesar que mano, pierna y pie ya han pasado la meta:



    • En la siguiente imagen podemos ver como los atletas SÍ aprovechan al máximo la gravedad y el desequilibrio causado por la inclinación del tronco para acelerar (etapa de preparación del salto) y de esta manera, pasar la meta “lanzándose de cabeza”. No se deslizan pero sacan provecho al máximo de la técnica explicada y también utilizada en béisbol:





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